Casa de D. Francisco de las Rivas (F1.119)
Fichas tomo 1
Posición en mapa
Vías
Fecha
1846
Resumen histórico arquitectonico
: José Alejandro y Álvarez : 1846 (P) : José María Guallart Sánchez : 1846 (Co).
1ª reforma: Daniel Zavala Álvarez: 1900 (s.i.).
2ª reforma: S.d.c.: 1921 (s.i.)
3ª reforma: S.d.c.: 1923 (s.i.)
1ª ampliación y reforma : Leopoldo José Ulled Espadero: 1931-1932 (s.i).
2ª ampliación : César de la Torre Trassierra : 1951-1955 (O).
1ª reforma: Daniel Zavala Álvarez: 1900 (s.i.).
2ª reforma: S.d.c.: 1921 (s.i.)
3ª reforma: S.d.c.: 1923 (s.i.)
1ª ampliación y reforma : Leopoldo José Ulled Espadero: 1931-1932 (s.i).
2ª ampliación : César de la Torre Trassierra : 1951-1955 (O).
Protección
No
Expedientes
Centros documentales externos: AVM: 4-53-16
Autores
Alejandro y Álvarez, José (1846)
Guallart Sánchez, José María (1846)
Torre de Trassierra Fernández-Duro, César de la (1951-1955)
Ulled Espadero, Leopoldo José (1931-1932)
Zavala Álvarez, Daniel (1900-1900)
Guallart Sánchez, José María (1846)
Torre de Trassierra Fernández-Duro, César de la (1951-1955)
Ulled Espadero, Leopoldo José (1931-1932)
Zavala Álvarez, Daniel (1900-1900)
Descripción formal
El edificio fue levantado por don Francisco de las Rivas para su residencia particular, sobre el solar que había ocupado la casa del Mayorazgo de Castro. El proyecto, de José Alejandro y Álvarez, es un interesante ejemplo del clasicismo italianizante de la arquitectura madrileña a mediados del siglo XIX. En 1932 fue adquirido por el Banco de Crédito Industrial y en los últimos años ha sido comprado por el Estado para dependencias del Congreso de los Diputados, al que se unirá mediante un túnel. Las fachadas reflejan perfectamente las distintas etapas constructivas. La parte primitiva está formada por dos cuerpos: el bajo, que comprende el sótano y el entresuelo, con un tratamiento de almohadillado y el segundo, que comprende las dos plantas nobles, con un orden gigante de las pilastras y un entablamento de remate. La primera ampliación se caracteriza por la decoración de cariátides, que hizo que durante muchos años se le denominara "Casa de la Lujuria". La última ampliación repite el ritmo de vanos alternados con relieves.
Bibliografía. Artículos de Revista
LASSO DE LA VEGA Y LÓPEZ DE TEJADA, Miguel, marqués de SALTILLO: Casas madrileñas del siglo XVIII y dos centenarias del siglo XIX. Arte Español, año XXXII, 1º y 2º cuatrim. 1948
RUBIO PARDOS, Carmen: La Carrera de San Jerónimo. Anales del Instituto de Estudios Madrileños, t. VII, 1971, pp. 61-120Enlaces
Web de Legados: #arq.A001676
ARQUITECTURA DE MADRID