Casa Gallegos Dago (S.0800.014)
Inmuebles de Municipios
Posición en mapa
Ubicación
Vías
Calle Siroco, 5
Fecha
2004 - 2006
Actuaciones
Inicial: Burgos Ruiz, Francisco de y Garrido Colmenero, Ginés y Pieltáin Álvarez-Arenas, Alberto y Fernández-Trapa de Isasi, Justo: 2004 (P) - 2006 (Fo)
Protección
No
Expedientes
Archivo Visado COAM: 9830/2004
Autores
Descripción formal
La casa Gallegos Dago propone una arquitectura doméstica con un lenguaje contemporáneo, muy diferente al habitual en las urbanizaciones de Majadahonda. Su gran cubierta a un agua, la ausencia de aleros y la radicalidad compositiva con la que se trazan los huecos de sus fachadas, remiten a viviendas destacadas de la arquitectura española del siglo XX, como la casa Huarte de Corrales y Molezún o la propia casa de Corrales en Aravaca. La memoria del proyecto explica con precisión las intenciones de sus autores:
“La parcela tiene una suave pendiente al sur y un pinar que debe respetarse. Así, la casa se ajusta al lindero norte buscando el mediodía. Pero, si una casa es tanto mejor cuanto más rica es espacialmente, entonces no basta con mirar al sur. Por ello, se pliega encerrando un patio al norte que permite establecer cierta transparencia transversal.
El orden es compacto. Al sur, el área de día y el dormitorio principal, como una pequeña casa autónoma, y los servicios y la cocina al norte, todo ello en planta baja; arriba, la estructura del almacenamiento ordena cinco dormitorios y tres baños. Al exterior, paramentos de ladrillo pintados de blanco sobre zócalos de acero galvanizado, carpinterías de aluminio y una gran cubierta de cinc; al interior, una tarima excepcional de roble que se prolonga en vertical en las maderas de la carpintería y pintura blanca. La sencillez de los acabados ha permitido diseñar con cuidado sus encuentros. La casa se construye como un conjunto de planos bien definidos y materializados con madera que la ordenan completamente.
La identidad expresiva que le aporta la cubierta, como un corte quirúrgico, no impide su articulación. La planta plegada sobre sí misma, los espacios intermedios generados por porches y el ajardinamiento selectivo deshacen aquella unidad formal en una multiplicidad de lugares que con la vida encontrarán un uso, una hora o una estación para disfrutar”.
“La parcela tiene una suave pendiente al sur y un pinar que debe respetarse. Así, la casa se ajusta al lindero norte buscando el mediodía. Pero, si una casa es tanto mejor cuanto más rica es espacialmente, entonces no basta con mirar al sur. Por ello, se pliega encerrando un patio al norte que permite establecer cierta transparencia transversal.
El orden es compacto. Al sur, el área de día y el dormitorio principal, como una pequeña casa autónoma, y los servicios y la cocina al norte, todo ello en planta baja; arriba, la estructura del almacenamiento ordena cinco dormitorios y tres baños. Al exterior, paramentos de ladrillo pintados de blanco sobre zócalos de acero galvanizado, carpinterías de aluminio y una gran cubierta de cinc; al interior, una tarima excepcional de roble que se prolonga en vertical en las maderas de la carpintería y pintura blanca. La sencillez de los acabados ha permitido diseñar con cuidado sus encuentros. La casa se construye como un conjunto de planos bien definidos y materializados con madera que la ordenan completamente.
La identidad expresiva que le aporta la cubierta, como un corte quirúrgico, no impide su articulación. La planta plegada sobre sí misma, los espacios intermedios generados por porches y el ajardinamiento selectivo deshacen aquella unidad formal en una multiplicidad de lugares que con la vida encontrarán un uso, una hora o una estación para disfrutar”.
Bibliografía. Artículos de Revista
Casa Gallegos Dago. Colonia Bellavista, Majadahonda, Madrid. Arquitectura, nº 353 tercer trimestre 2008, 76-77
ARQUITECTURA DE MADRID