50 Viviendas de Protección Pública (S.0800.015)
Inmuebles de Municipios
Posición en mapa
Ubicación
Vías
Fecha
2001 - 2003
Actuaciones
Inicial: Perea Ortega, Andrés: 2001 (P) - 2003 (Fo)
Protección
No
Expedientes
Archivo Visado COAM: 17413/2002
Autores
Descripción formal
En esta promoción de vivienda pública, Perea retoma el planteamiento tipológico empleado en sus cuatro torres de vivienda social en Fuenlabrada (1992-1997), si bien en esta ocasión se trata de tres bloques de cuatro y cinco plantas.
Así, según explica el arquitecto, “la planta se estructura concéntricamente situando de dentro a fuera los espacios comunes (patio de iluminación general y zonas de uso común, ascensores, escaleras y galerías), la zona intermedia de aseos, patios de instalaciones y vestíbulos de relación de los espacios de acceso y zonas estanciales de las viviendas”. Con este planteamiento se proyectan cuatro viviendas por planta, todas de tres dormitorios y con fachada a dos orientaciones. En la última planta el esquema se modifica, al incluirse viviendas tipo dúplex que aprovechan el espacio bajo cubierta.
A diferencia de las viviendas de Fuenlabrada, construidas con paneles prefabricados de hormigón y cubiertas planas, en Majadahonda se recurre a los cerramientos de ladrillo visto y las cubiertas cerámicas, materiales presentes en las urbanizaciones vecinas. Sin embargo, la ausencia de aleros, el tipo de fenestración utilizado, las singulares galerías que parecen deslizar sobre la fachada o la curvatura de la parte superior de ésta, buscando la continuidad con la cubierta, nos hablan de una arquitectura que ofrece una respuesta contemporánea a la restrictiva normativa municipal.
Adicionalmente, Perea trata el conjunto como un recinto de parque residencial, minimizando los movimientos de tierras y huyendo de la ortogonalidad en la implantación de los tres bloques. Consecuentemente, considera que el objetivo fundamental de su propuesta es “construir objetos de tamaño reducido y disponerlos de modo que vistas, soleamiento y escena construida tengan una intensa relación con la topografía y la forestación que prevemos entre las tres piezas del programa”.
Así, según explica el arquitecto, “la planta se estructura concéntricamente situando de dentro a fuera los espacios comunes (patio de iluminación general y zonas de uso común, ascensores, escaleras y galerías), la zona intermedia de aseos, patios de instalaciones y vestíbulos de relación de los espacios de acceso y zonas estanciales de las viviendas”. Con este planteamiento se proyectan cuatro viviendas por planta, todas de tres dormitorios y con fachada a dos orientaciones. En la última planta el esquema se modifica, al incluirse viviendas tipo dúplex que aprovechan el espacio bajo cubierta.
A diferencia de las viviendas de Fuenlabrada, construidas con paneles prefabricados de hormigón y cubiertas planas, en Majadahonda se recurre a los cerramientos de ladrillo visto y las cubiertas cerámicas, materiales presentes en las urbanizaciones vecinas. Sin embargo, la ausencia de aleros, el tipo de fenestración utilizado, las singulares galerías que parecen deslizar sobre la fachada o la curvatura de la parte superior de ésta, buscando la continuidad con la cubierta, nos hablan de una arquitectura que ofrece una respuesta contemporánea a la restrictiva normativa municipal.
Adicionalmente, Perea trata el conjunto como un recinto de parque residencial, minimizando los movimientos de tierras y huyendo de la ortogonalidad en la implantación de los tres bloques. Consecuentemente, considera que el objetivo fundamental de su propuesta es “construir objetos de tamaño reducido y disponerlos de modo que vistas, soleamiento y escena construida tengan una intensa relación con la topografía y la forestación que prevemos entre las tres piezas del programa”.
ARQUITECTURA DE MADRID