ARQUITECTURA DE MADRID

Centro de Salud Valle de la Oliva (S.0800.017)

Inmuebles de Municipios

Posición en mapa
Ubicación
Fecha
2007
Actuaciones
Inicial: Collado Gallo, Ángel y López Lucas, Víctor: 2007 (P)
Protección
No
Descripción formal
El centro de Salud Valle de la Oliva se sitúa en una parcela alargada, en un entorno de urbanizaciones realizadas con ladrillo visto y cubiertas de pizarra. El edificio es sensible a estos condicionantes de partida, distribuyendo el programa funcional en dos largos volúmenes de dos y tres plantas de altura, con cubiertas a dos aguas, enfrentados y desplazados. La comunicación entre ambos se realiza con un cuerpo perpendicular de cubierta plana que arranca del vestíbulo del acceso principal, resultado una planta en H de alas desiguales. Las zonas de espera de los pacientes se abren a la zona ajardinada creada entre los dos volúmenes principales, con un esquema funcional tan sencillo como eficaz, mientras que la planta inferior del volumen de mayor altura se sitúa un nivel por debajo de la cota del acceso principal. Ello permite adaptar el edificio al desnivel existente en el solar y habilitar el acceso de los vehículos de urgencias.

Como en otros ejemplos destacables en Majadahonda, los arquitectos aceptan las restrictivas condiciones normativas de partida y logran dialogar con su entorno desde premisas contemporáneas. Ventanas en esquina, cubiertas sin aleros y una precisa definición y agrupación de los huecos huyendo de cualquier simetría, ofrecen una alternativa viable a lo habitual en el municipio.

La paleta de materiales utilizados se reduce a ladrillo en las fachadas y metal en las cubiertas y los recercados de las ventanas, pero se enriquece con sus distintas combinaciones y modalidades, con unos encuentros entre ellos muy cuidados. Así, las diversas tonalidades de ladrillo utilizado en las fachadas enfatizan la horizontalidad de los volúmenes; también hay contraste entre la chapa plana de cubierta y la ondulada con la que se revisten algunos paramentos verticales, colocándose tanto en horizontal como en vertical. Este juego de texturas se evidencia en los dos alzados laterales del edificio, donde los dos testeros alternan chapa y ladrillo.